El pene tiene pena
A veces,
El pene se apena
Y cuando eso sucede,
Asoma cabizbajo por encina de la ropa,
su cabeza humedecida
de tanta tristeza
Entonces
no valen la pena
Los ruegos inútiles
de su amiga lengua
que no para de alentarlo para que continúe su vida,
¡Vamos pene, no te apenes, levántate de una vez y camina!
Le dice ella entre lengüetazos de ánimo.
Pero cuando el pene tiene pena,
nada de eso vale la pena.